Bañandose en la playaMature

Abigail le dió las muletas a Aarón y ambos se acercaron a la orilla. Él se sentó y le dió las muletas a la muchacha.

-Espera, no te metas todavía y nos metemos juntos.-le dijo mientras se alejaba para dejar las muletas en el lugar que tenían las toallas.

-Levántate. - le ordenó poniéndose delante de él.

-¿Qué ahora eres Jesús y yo soy Lazaro y vas a conseguir que camine? - preguntó con guasa el chico un poco sorprendido por lo que había dicho su amiga.

-Ja ja ja- se rió, -no hombre, me refiero que te apoyes en mi para levantarte y luego cogidos de las manos nos metemos los dos.

-No hace falta, yo puedo ir tumbado arrastrándome con las manos.

-¡Anda ya! De esa forma vas a ir incomodo con las olas y cuando llegues a donde no te alcancen los brazos aún estarás peor porque ahí todavía no podrás hacer pie. Yo te puedo meter hasta donde quieras y con mi cuerpo te protejo de las olas.

Aarón la hizo caso, se puso de rodillas y empezó a trepar por el cuerpo de la chica hasta que consiguió ponerse de pie, momento en que se agarraron ambos de los brazos y comenzaron a meterse dentro del mar. Mientras lo hacían Aarón miraba, intentando disimular, los pechos que se dislumbraban debajo del trikini de Abigail. Los cuales dibujaban la forma de unas berenjenas, con pezones pequeños y bastante separadas entre sí. Ella se dió cuenta que los miraba pero no le dió importancia y no le dijo nada. Una vez dentro estuvieron nadando, tirandose agua y charlando hasta que decidieron volver al lugar donde habían dejado las toallas y para hacerlo lo hicieron de la misma forma que habían entrado, cogiendose de los brazos.

Se secaron y se dirigieron a casa de Abigail.

The End

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